sábado, 13 de septiembre de 2014

Compro amores en rebajas porque no puedo permitirme un amor de nueva temporada.

"Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta." Sam Keen


No me gusta planear nada, siempre me gustó improvisar, dejarme llevar, aunque luego las cosas no salgan tal y como yo esperaba.

Aprendí que un amor verdadero no se consigue en dos días, ni con tres besos y un polvo, ni con diez mil sonrisas. Aprendí que un camino de 10.000 km comienza con un solo paso y que "las cosas de palacio van despacio, princesa". Aprendí a pisar el freno cuando veía una curva pronunciada y a no frenar cuando los latidos se aceleraban. Aprendí a no mentirme a mi misma, a hablar las cosas. Aprendí a sonreír en los momentos buenos y en los no tan buenos, a secarme las lágrimas antes de salir del baño o de mi habitación, y es que, ¿qué esperas de alguien que compra amores en rebajas porque no se puede permitir un amor de nueva temporada?.

Mi vida no puede ser mejor y aún así me siento vacía. Que sí, que sus besos me elevan al séptimo cielo, que mi vida es su boca. Que morder sus labios es como morder la más sabrosa de las frutas. Que me tienta más que un caramelo a la puerta de un colegio y que me gusta más que a un tonto un lápiz. Y es que son esos momentos cuando estoy realmente feliz y me siento la mujer más dichosa del mundo, sin embargo, ¿cuánto va a durar esto? ¿Un mes, dos? no creo que llegue a tres.

Que por mucho que intente coserle el corazón a besos y demostrarle que soy distinta, no me va a servir de nada, porque nunca seremos nada más que dos corazones rotos desconfiados huyendo de todo tipo de sentimientos. Y es que tengo miedo a la oscuridad y es que veo el futuro tan negro que ni tus ojos me lo iluminan. Estoy jodida. Sé que si me enamoro pierdo así que me he asegurado el corazón a todo riesgo. No es ninguna locura, se llama previsión.

[[Las hostias, me las meto sola.  
Las heridas, me las curo con alcohol.
La sonrisa, siempre despeinada.
Las palabras, el viento se las llevó.
Los recuerdos, el alzheimer los pudrió.
                                             Los hechos...
 al contenedor.]]

Venecia Sin Agua 

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